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Descodificación Dental Conferencia

Descodificación Dental

Posted by on Abril 7, 2017 in Monica García Fabregat | Comentarios desactivados en Descodificación Dental

Descodificación Dental

Qué es la Descodificación dental?

Fue creada por el odontólogo francés CHRISTIAN BEYER, diplomado en la facultad de cirugía dental de Estrasburgo en 1988. Él nos lleva desde hace muchos años al encuentro con nuestros dientes desde los ojos del corazón. Todos los planteamiento teóricos, prácticos de la Descodificación Dental son propios. El inicio de su andadura hacia lo que hoy es, fue totalmente casual. Todo comenzó a raíz de una manifestación inesperada en una caries. Durante su tercer año de carrera, uno de los pacientes que atendió, tenía unas caries extrañas: ¡Eran simétricas! Si su primer molar superior derecho estaba afectado en su superficie oclusal, el primer molar superior izquierdo estaba afectado en el mismo lugar y en la misma cara. No había más que una diferencia en el tamaño por la fecha de inicio. Y nada permite explicar que los “microbios” salten de un diente a otro sin pasar primero por el de al lado, así que el contagio parecía selectivo. En su búsqueda de respuestas, adquirió conocimientos de Psicología, Neurología, Acupuntura, Neuropsicología, Homeopatía, Medicina Tradicional China y Antropología entre otras metodologías.

La Descodificación Biológica es un camino hacia la comprensión de la enfermedad basado en el sentido biológico de los síntomas. Esta forma de acompañamiento permite conocer el mecanismo de codificación de enfermedades ya sean físicas, funcionales, orgánicas, psicológicas o de comportamiento, y es complementaria, no excluyente, de cualquier tratamiento médico o psicoterapéutico. Acerca a la conciencia la información que está manifestando el cuerpo. Descodificar es aprender a encontrar el conflicto y tratarlo.

El inconsciente es biológico, se encuentra en cada célula de nuestro cuerpo y toda nuestra vida se inscribe en nuestro cuerpo. La enfermedad es una vía real para ir hacia nuestro inconsciente y poder entender cuál es la necesidad biológica no satisfecha. La enfermedad es una solución de adaptación.

Los dientes tienen la capacidad de contarnos cosas de nosotros mismos, a través de sus manifestaciones de enfermedad, de su forma y de su disposición dentro de la boca. La biología tiene unos códigos que se transmiten de generación en generación en forma de enfermedades y sufrimientos. Todo lo que está escondido, lo que no se habla, acaba manifestándose en el cuerpo. Lo mismo ocurre en los dientes.

La descodificación dental nos ayuda a descifrar estos códigos.

Nuestra boca es un lugar privilegiado donde permitimos que entre dentro de nosotros la respuesta a todas nuestras necesidades, comer, beber, respirar.

Nuestra estructura cortical va a asociar a este orificio bucal todo el estrés de supervivencia, porque es el lugar por donde la respuesta llegará debido a que somos seres humanos y, gracias a eso, tenemos acceso a un lenguaje complejo y articulado. La boca es el lugar por el que nos damos a luz a nosotros mismos.

Los dientes son cristales. Son sistemas eléctricos con cargas positivas y negativas que tienen una corriente de 220 mv. Por las mejillas, en contacto con los dientes, pasan los 12 meridianos de acupuntura, de esta manera los dientes funcionan como agujas de acupuntura. Cada diente tiene la capacidad de informar a nuestro sistema energético desde el interior del cuerpo y al mismo tiempo recibe la información energética,

desde el exterior, por los meridianos de acupuntura. La salud del ser humano depende del equilibrio entre el interior y el exterior. Nuestras manifestaciones corporales, o sea biológicas, son el último recurso para el ser humano de solucionar un conflicto relacional. Y, lo mismo que heredamos un gen codificante para una patología orgánica, somos portadores de memorias de comportamiento o de patologías relacionales

humanas.

La descodificación dental es una herramienta que permite conocernos mejor, y este conocimiento es descubrir los programas que llevamos.

Por ejemplo, nos fijamos en las raíces de los dientes, que tienen diferentes formas. Pues estas formas son programas de supervivencia, no de enfermedad, que nos han sido transmitidos para poder adaptarnos de una forma particular a la vida.

Las posiciones de los dientes en la boca, sobretodo de los anteriores, son también programas de supervivencia y nos dan información sobre nuestra identidad, sobre quiénes somos, cómo somos y cómo nos relacionamos con los demás.

Las caries indican conflictos inconscientes no resueltos, y dependiendo en qué diente y también en qué superficie se encuentre la caries nos dará una idea del tipo de conflicto.

Las fracturas en los dientes pueden indicar una solución a un conflicto y, de nuevo, podemos establecer una relación entre el diente y la superficie fracturada y el conflicto.

La descodificación dental consiste en la lectura de las informaciones que tienen los dientes con la intención de permitir al paciente una toma de conciencia de un conflicto relacional. El análisis y la comprensión de esta información de los dientes aportan un complemento al estudio genealógico y a la descodificación biológica del individuo. El lenguaje secreto de los dientes permite descubrir aspectos de nuestra vida interior. Con el fin de permitirnos re acceder a nuestra autenticidad e integridad de ser, el diente, verdadera memoria de nuestra existencia, a través de su mal posición, de sus caries y de sus ausencias sin importar la causa, nos revela nuestro sufrimiento inconsciente.

El diente nos da un mejor acceso al interior de nosotros mismos y nos permite reapropiarnos de nuestra vida.

Toda terapia orientada hacia el conocimiento de uno mismo, hacia la toma de conciencia, nos obliga a reencontrarnos con nuestro sufrimiento. El diente está directamente relacionado con nuestra integridad, nos lleva a nuestros sufrimientos primordiales, originales sin equívocos.

 

 Para solicitar una consulta privada de Descodificación Dental puede escribir un email a monica@descodificaciondental.es

Deberá aportar una OPG (panorámica de sus dientes) y dependiendo del caso también fotografías de su boca. Si necesita especificar qué diente/s está/n implicados, utilizar esta imagen para nombrarlos en el email.

Para más información puede visitar: www.descodificaciondental.es

La frecuencia sanadora 435Hz

Posted by on Febrero 24, 2016 in 432Hz, Brian T Collins, FM. Institute, Frecuencias sonoras, James Horner, Monica García Fabregat | 0 comments

Mediante las Frecuencias Sonoras contenidas en la Música podemos modificar el funcionamiento de un Ser Vivo, dicho de otra forma podemos sanar y mejorar el Cuerpo Humano.

Como elemento integrante del Universo, el cuerpo humano está compuesto por células,las cuales a su vez se componen de átomos, estos átomos interactúan y operan en base a la energía recibida, la cual incluye la producida por las ondas sonoras.

La Ciencia ha comenzado a descubrir los secretos de la resonancia y su impacto en nuestra salud. Como seres de consciencia dependemos de la resonancia natural de atraer lo que deseamos para alcanzar el amor, la felicidad, el desarrollo personal, la salud y la abundancia. Por esta razón, no estamos separados de las vibraciones que son interdependientes en la resonancia positiva, para mantener y regular nuestro estado de ánimo para lograr estos objetivos.

Los 432 Hertzios sonoros oscilan y vibran sobre los principios de la propagación de ondas armónicas naturales y se unifican con las propiedades de la luz, el espacio, la materia, la gravedad y el electromagnetismo. El Sol, Saturno, La Luna y la Tierra exhiben proporciones matemáticas del número 432. Un concierto en frecuencia 432 Hz puede tener profundos efectos positivos sobre nuestra consciencia y sobre nuestro cuerpo celular. Las obras clásicas antiguas, fueron creadas para un tono La en 432 Hz. Esto explica porque la Música de Mozart contribuye al desarrollo de la Inteligencia, de la Armonía Interna de la persona y del Aumento de la Percepción Extrasensorial.

La Música es capaz de mover grandes cantidades de energía, de producir gran expansión del potencial de desarrollo oculto dentro de cada uno de nosotros y nuestros talentos naturales.

Al resintonizar los instrumentos musicales a 432 Hz, en lugar de los actuales 440 Hz, permite sentir la diferencia de conectar la consciencia a la resonancia natural. A 432 Hz. se notará al instante que se empieza a sentir calma y que el cuerpo se relaja. A 440 Hz por el contrario, el cuerpo se tensa, entonces si escuchamos música en 432 Hz, que es la frecuencia a la que vibra el Universo, podemos entonar la consciencia para potenciar nuestro ser.

432hz vibra sobre los principales del punto medio PHI y unifica las propiedades de luz, tiempo, espacio, materia, gravedad y magnetismo con la biología, el código de ADN y el conocimiento. 432hz la Sintonía Natural tiene efectos profundos sobre el conocimiento y también sobre el nivel celular de nuestros cuerpos. Por templando de nuevo instrumentos musicales y usando el diapasón normal en 432 hercios en vez de 440 hercios, sus átomos y ADN comienzan a resonar en la armonía con la espiral de PHI de naturaleza – Brian T Collins

Fuente: youtube

Nuevo libro en Español “Lo que dicen los dientes de los hombres Tomo 1”, Dr. Christian Beyer

Posted by on Febrero 1, 2016 in Christian Beyer, Descodificación Dental, Descodificandonuestrabiologia, FM. Institute, Lo que dicen los dientes de los hombres Tomo 1, Monica García Fabregat, Novedades, Odontologia, Odontología Holística, Odontología integrativa, Odontologo, www.descodificaciondental.es | 2 comments

Nuevo libro en Español “Lo que dicen los dientes de los hombres Tomo 1”, Dr. Christian Beyer
Descodificación Dental

Descodificación Dental
Lo que dicen los dientes de los hombres TOMO 1 Dr. Christian Beyer

“Llegando al final de lo que debes saber,

Estás en el umbral de lo que deberías sentir” – KHALIL GIBRAN

 

El Dr. Christian Beyer nos ofrece un viaje al seno del Ser bajo la dirección de nuestros dientes, que estén cariados, ausentes, mal posicionados o simplemente en buena salud. Abriendo su corazón al idioma de los dientes, se percibe rápidamente que éstas perlas de luz pueden llevarnos hacia nuestra Esencia original llamada a lo largo de la obra, “lo mejor de nosotros mismos”. El cristal es reconocido como pudiendo memorizar y transmitir millones de informaciones. El diente, cristal vivo, se revela bajo los dedos del maestro como el instrumento que nos entrega los secretos de una vida enterrada bajo los velos de sufrimientos.

 

La Descodificación Dental, tal como la presenta el autor, no es un simbolismo más, sino una útil terapia relacional, física y transgeneracional. Lejos de limitarse a un estudio psicológico, nos lleva a través del órgano dental al encuentro interior de Adán y Eva, que esperan en cada uno de nosotros, en nuestra Tierra sagrada.

Para más información visite www.descodificaciondental.es

Henry Marsh: «El corazón es sólo un músculo que bombea. Si no tuviésemos cerebro, seríamos robots»

Posted by on Enero 23, 2016 in cerebro, Descodificandonuestrabiologia, FM. Institute, Henry Marsh, Monica García Fabregat, Neurocirujano, no hagas nada | 0 comments

henry marsh

El neurocirujano británico ha dedicado su vida al cerebro. A pesar de ello, sigue haciéndose la pregunta de qué esconde la mente. Su respuesta está en «Ante todo, no hagas daño». Una aproximación a ese enigma que nos hace ser quienes somos

Interesante artículo que aparece en el períodico ABC sobre el libro del Dr. Marsh, “Ante todo, no hagas daño”.

Los capítulos de este libro llevan encabezamientos como «Pinocitoma», «Aneurisma», «Hemangioblastoma», «Meningioma», «Neurometsis» y «Leocotomía». El nombre de dolencias cerebrales o del sistema nervioso. Entre medias, aparecen también los títulos «Trauma» y «Melodrama». Ambas, consecuencias más que probables si alguien padece uno de estos procesos, cuya cura depende del buen tino y pulso de un neurocirujano.

Por la manos de Henry Marsh (Oxford, Reino Unido, 1950) han pasado más cerebros que cráneos por la de un actor especializado en el «Hamlet» de Shakespeare. De esta experiencia recitando el «ser o no ser» todos los días de su vida bajo las luces de un quirófano, nace este libro, «Ante todo, no hagas daño». La memorias de un médico enfrentado a los «otros» enigmas de la mente. «Aquella intervención se realizaba en el cerebro, el misterioso sustrato de todos los pensamientos y sentimientos, de todo lo importante en la vida del ser humano; un misterio tan grande, me parecía, como las estrellas en la noche y el universo que nos rodea», escribe Henry Marsh. No imaginen a un doctor House contando sus anécdotas de superhéroe de la medicina. El argumento de este libro encadena una operación tras otra, con un ritmo vertiginoso y un ser humano, Henry Marsh, de profesión neurocirujano, que se pregunta una y otra vez por lo que la mente esconde.

–El título de su libro, «Ante todo, no hagas daño», suena a mandamiento inapelable. Para usted, más que una máxima profesional, parece vital.

–Se dice que forma parte del juramento hipocrático. Del médico griego Hipócrates, aunque, en realidad, no lo dijo. Forma parte de la ética tradicional de los médicos, que apunta que no debes causar daño: «Primum non nocere» en latín. El título tiene buenas dosis de humor inglés, irónico, porque el problema de la medicina moderna –especialmente en las operaciones de neurocirugía que yo practico– es que tienes que aceptar que a veces puedes provocar mucho daño. Tienes que correr riesgos en nombre de tus pacientes, y tienes que aprender a aceptar que algunos pacientes no se recuperan y quizás mueran. El libro se centra en lo difícil que es la cirugía cerebral. No del hecho en sí de operar, sino de aceptar la situación que se puede derivar –con la familia, con el paciente– cuando la operación empeora las cosas. Es muy difícil y muy doloroso. Es muy difícil ser honesto, incluso contigo mismo, no solo con el paciente o con la familia, si ha salido mal.

–¿Usted entona un «mea culpa» en toda regla?

–Es muy importante que la gente entienda que la medicina, especialmente la cirugía y la cirugía cerebral, no es como entrar en una tienda y comprar algo, o como ir a un taller y pedir un recambio. Es una toma de decisiones a menudo muy difícil. No es blanco o negro, a menudo adopta todas las formas; es gris… Ser un buen médico es muy difícil psicológica y emocionalmente, y muy doloroso.

–Por supuesto, pero…

–El problema es psicológico, no técnico.

–Me pregunto por qué elige el cerebro como un objeto de estudio médico y no el corazón, por ejemplo, o, qué sé yo, el esqueleto.

No entendemos el cerebro. Aunque se han realizado muchas investigaciones, seguimos sabiendo muy poco sobre él

–Porque el cerebro es lo que hace que seamos personas. Las operaciones en este campo se hacen con microscopio. Es muy delicado, y es muy excitante porque resulta muy peligroso. No hay problemas menores en la cirugía cerebral. Me atrae intelectualmente por su interés, y también, en cierta manera, el sentido de la emoción y del drama que entraña. Los cirujanos se convierten en cirujanos porque, en cierta manera, les «tira» la emoción.

–Aunque usted comenta que ha escrito un libro sobre medicina, yo diría que va más allá. En el fondo, los enigmas médicos sobre el cerebro, que usted describe, tienen una lectura filosófica. Por ejemplo, escribe que el cerebro es el órgano principal de nuestro cuerpo y el corazón es sólo un músculo.

–El cerebro es donde está todo nuestro pensamiento, nuestros sentimientos y nuestra personalidad, nuestras opiniones. Todo viene de nuestro cerebro. El corazón es solo una bomba. Necesitamos todos nuestros órganos, nuestros riñones, nuestros hígados, nuestros pulmones… El corazón es solo un músculo que bombea. No creo en la vida después de la muerte. Si no tuviésemos cerebro seríamos robots.

–Y si extrapolo lo anterior, ¿pesa más la razón en el ser humano que la pasión o el sentimiento?

–¿La razón?

–Me refiero al sentido común.

–No creo que la mente esté separada del cerebro. Forman parte de la misma sustancia. Cuando morimos, nuestra alma muere. No queda nada. Creo, como neurocientífico, que todos los pensamientos y todos los sentimientos son un proceso físico. Todo lo que dices, piensas y sientes en el momento, aunque sea un pensamiento increíble, extraordinario e incomprensible, se corresponde con la actividad física y eléctrica de las células nerviosas. No entendemos el cerebro. Lo único que sabemos es que el pensamiento está demostrado eléctricamente. Aunque se han realizado muchas investigaciones sobre el cerebro y sobre cómo funciona el cerebro, seguimos sabiendo muy poco sobre él.

–En el libro recuerda que antes de ser médico usted estudió Historia…

–Cursé estudios en Oxford.

–También de literatura; y recaló, finalmente, en interpretar el cuerpo humano…

–Estudié filosofía, políticas y economía en muchas universidades. Realicé diferentes trabajos. Luego fui a la facultad de medicina. No llegué a ser médico hasta los treinta años, que es más tarde de lo normal en Inglaterra.

–Su perfil rompe el estereotipo de médico o científico muy poco interesado por todo lo que no sea el mundo empírico.

A los pacientes les gustaría que fuéramos como dioses. Los médicos pueden corromperse fácilmente y creerse mejores de lo que son

–Creo que al haber estudiado políticas y filosofía supuso una diferencia para mí a la hora de entender la medicina. En Inglaterra, los médicos van directamente a la facultad de medicina desde el instituto, a los dieciocho o diecinueve años, y tienen una formación menos amplia.

–Perdóneme la broma, pero cuando leía el libro y sus experiencias como neurocirujano con un cerebro entre las manos, me lo llegué a imaginar cual Hamlet con la calavera y diciendo aquello de «Ser o no ser»…

–Cuando era joven me vestía de negro… Mi Hamlet ha crecido…

–Como le dije, era sólo una broma. Pero volviendo a lo que hablábamos antes, usted cree, al igual que Descartes, que el cerebro y la mente no son entidades separadas.

–Creo que la mente es un aspecto del cerebro. La mente es una palabra que usamos para describir lo que hace y produce el cerebro. No está separada del cerebro.

–Descartes también apunta que el alma se localizaba en la glándula pineal.

–Eso fue hace quinientos años. No creo que nadie creyera que el alma estaba en la glándula pineal.

–De acuerdo. Permítame preguntarle si todos los cerebros son iguales.

–Todo lo que pensamos y sentimos es un hecho físico en nuestro cerebro. Todos nosotros somos personas diferentes y tenemos cerebros diferentes, pero todos los cerebros están hechos con el mismo soporte, como todas las casas tienen ventanas, puertas y diferentes habitaciones. Lo que ponemos en esas habitaciones, los libros que tenemos en nuestras estanterías y las conversaciones que mantenemos en esas habitaciones son diferentes en cada persona.

–¿Es más fácil «operar» eso que llamamos materia gris, el cerebro, que entrar en el mundo del subconsciente, de lo sueños, de los recuerdos…?

Los escáneres modernos han demostrado que la música está por todo el cerebro. Muchas personas cantan antes de hablar

–La neurocirugía, al operar en el cerebro, es muy cruel, muy dura. Es como usar un mazo, un martillo muy grande, un instrumento que usamos, sobre las células del cerebro, que son muy pequeñas. La cirugía cerebral, en comparación con la complejidad del cerebro, es muy dura y muy cruel. ¿Sabe?, como he dicho, entendemos muy poco realmente del cerebro. Conocemos qué partes del cerebro intervienen en el movimiento, en la visión… Pero sabemos muy poco de cómo funcionan los sueños en el cerebro, o del subconsciente. Los neurocirujanos no saben nada de eso, nadie lo sabe.

–Entonces ¿qué piensa de la psicología o de la psiquiatría?

–Me parecen muy interesantes. Hay mucha psicología y psiquiatría en el hecho de ser médico y hablar con los pacientes enfermos y que tienen problemas, y también en entender cómo uno se siente con respecto a los pacientes. No existe una contradicción entre el hecho de creer que el sentimiento es un proceso físico y en creer en la psicología y en la psiquiatría. Las ideas de Freud acerca del ego y del inconsciente no me parecen muy científicas, pero eso no quiere decir que el psicoanálisis no pueda funcionar, aunque sea una teoría disparatada.

–¿Se ha acercado a Freud para entender mejor su propio trabajo?

–Creo que leer y entender algo de psicología y el haber vivido periodos difíciles en mi vida me ha ayudado a afrontar la profesión. No a operar, pero sí a enfrentarte con pacientes y sus familias. Es importante para ayudarte a entender un poco cómo se comportan las personas.

–Comprendo lo que quiere decir…

–A medida que me he hecho más mayor he entendido que el inconsciente desempeña un papel muy importante en nuestras vidas. Cuando tomamos decisiones, están influidas por nuestros sentimientos. No elegimos nuestros sentimientos, vienen de muy dentro de nosotros.

–¿Piensa que es posible interpretar nuestro cerebro?

–Creo que es casi imposible. Entendemos muy poco de él. Sabemos más o menos de qué partes del cerebro proceden los sentimientos. No sabemos cómo ni por qué todo encaja.

–Usted convive con la muerte todos los días y la vida de un paciente depende de un simple y sutil movimiento de sus manos. ¿Cómo asume esto?

–Es decepcionante. Cuando eres médico, ves cosas terribles. Cuando te haces mayor, muchos pacientes son más jóvenes que tú. Puedes pensar que tienes mucha suerte de estar vivo. Las preocupaciones que tengo por mis ingresos económicos o mi vida cotidiana resultan triviales. Pero me temo que no he aprendido mucho. Me sigo preocupando por mis propios problemas. No debería decirlo, pero tengo mucha suerte de estar vivo y de no tener los problemas que sufren mis pacientes. Hace tiempo, me puse enfermo, tuve un problema en los ojos, un desprendimiento de retina. Cuando me operaron, entendí que no era nada comparado con lo que padecen mis pobres pacientes. Mi experiencia personal como médico me enseñó algo en mi propia vida. Normalmente, los médicos tomamos un poco de distancia. En algunas ramas de la medicina todo resulta más sencillo, pero en la cirugía cerebral surgen problemas continuamente. Incluso un pequeño error puede tener terribles consecuencias para tus pacientes. Es muy doloroso y muy difícil, y tienes que aceptarlo.

–Señor Marsh, después de tantos años de trabajo, ¿son más las preguntas que las respuestas?

Sabemos más o menos de qué partes del cerebro proceden los sentimientos, pero no cómo ni por qué todo encaja

–Creo que a medida que me hago mayor entiendo cada vez menos. Me doy cuenta de lo poco que sé y de lo poco que me entiendo y de lo poco que entiendo a otras personas. Es una paradoja. Soy consciente cada vez más de mis propias limitaciones. Doy muchas conferencias para otros médicos, y es muy importante que otras personas sean mejores, al conocer cuáles han sido mis fallos. Es muy importante, para que la medicina sea buena y segura que todos los médicos trabajen juntos y cooperen, y que no caigan en la competencia y en la envidia. Creo que el tener buenos colegas es la lección más importante que he aprendido. También he tenido mucha suerte porque en mi departamento de neurocirugía tengo muy buenos colegas y amigos.

–Eso es muy importante en cualquier tipo de trabajo, pero en el suyo, mucho más.

–A los pacientes les gustaría que fuéramos como dioses. Hay un famoso dicho inglés que apunta que «el poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente». Los médicos, especialmente los cirujanos, pueden corromperse fácilmente y creerse mejores de lo que son.

–A un neurocirujano le pregunto por un neurólogo. ¿Conoció a Oliver Sacks?

–No, no conocí a Oliver Sacks. Pero he leído sus libros. Es muy bueno.

–Se lo comento porque, entre sus teorías, una de las que más me llama la atención se refiere a que la música es lo último que se pierde o desaparece incluso en los cerebros más dañados.

–Hace muchos años, antes de los escáneres cerebrales, se pensaba que la música se localizaba en una parte del cerebro llamada lóbulo temporal derecho. Pero los escáneres modernos han demostrado que la música está por todo el cerebro. La música es algo fundamental para el cerebro. Se sitúa muy cerca del habla. Muchas personas cantan antes de hablar.

–Hace unas semanas entrevisté al especialista en arte contemporáneo William Gompertz, quien defiende en su último libro que todas las personas podemos pensar como artistas, que debemos confiar en nuestro lado más imaginativo. ¿Usted se considera un artista?

–Le responderé sinceramente que sí. En Inglaterra se supone que no tenemos que presumir, siempre tenemos que tener eso que se llama falsa modestia. Creo que mi libro tiene tanto de obra de arte como de obra de medicina. Me siento un poco avergonzado de decir esto. En inglés, hablar de arte es hablar de palabras mayores.

–Es sorprendente cuando describe el cerebro de forma tan poética. ¿Cómo lo consigue?

–Provengo de una familia muy literaria. Mi mujer es escritora, y muy buena. Creo que no puedes ser un buen escritor si no lees mucho. He leído mucho. Había muchos libros en mi casa familiar. Soy el pequeño de cuatro hermanos, y siempre intentaba leer los libros que tenían mis hermanos mayores. Siempre he leído mucho. Lo hacía mientras estudiaba políticas, filosofía y económicas en la universidad. Siempre me ha encantado el idioma inglés, e intento escribir los libros con un lenguaje muy sencillo y muy corriente. En parte porque las historias son duras y no necesitan que los editores las hagan más intensas. Por otra parte, antes de publicar este libro se lo enseñé a mi mujer y a amigos. Les pedí ayuda y consejo, y les pregunté qué pensaban. Algunos de ellos son escritores profesionales. Es como cuando decía que en medicina es importante tener buenos colegas; aquí tienes que tener buenos amigos que te comenten y vean lo que has escrito.

–¿Cuál ha sido el último libro que ha leído?

En la cirugía cerebral un pequeño error puede tener terribles consecuencias. Es muy doloroso y muy difícil, y tienes que aceptarlo

–El último libro que he leído es la Historia del mundo escrita por un historiador británico Peter Frankopan y titulada «The Silk Roads. A New History of the World» («Caminos de seda. Una nueva Historia del mundo»). Se trata de observar el mundo desde Asia Central. En China y Oriente Próximo se cuecen muchas cosas. También estoy leyendo un libro muy bueno en este momento sobre chimpancés y moralidad; sobre la moralidad en los chimpancés.

–Si le pido que me recomiende una novela o un libro concreto, ¿cuál sería?

–Muchos. ¿Pensando en España?

–No, incluso aunque no esté traducido.

–Uno de mis libros favoritos es de un viajero inglés que murió hace muchos años, Norman Lewis, que pasó varios años viviendo en la Costa del Sol antes de que se convirtiese en un complejo turístico. Se llama «Voices Of The Old Sea» («Voces del viejo mar»). Él hablaba español con fluidez. Es un libro muy bonito sobre España después de la Segunda Guerra Mundial antes de que el turismo de masas llegase a la Costa. Norman Lewis es uno de mis escritores favoritos. Escribía con un estilo muy sencillo y humilde. Es un hombre fantástico, un viajero fantástico.

–Al ser este libro una especie de memorias médicas, también cuenta su experiencia profesional en Ucrania en tiempos de la Unión Soviérica. Un tanto rocambolesca. ¿Esa ha sido su vivencia más surrealista?

–He vivido experiencias muy surrealistas. Sigo trabajando en Ucrania, y volveré allí dentro de tres semanas. También participé en el Maidán, en la revolución que se vivió en las calles de Kiev. Estuve en varias ocasiones cuando se vivieron aquellos días. Fue una experiencia extraordinaria. Ucrania es un país en transición, que ha sufrido increíbles cambios increíblemente rápido. Son acontecimientos realmente extraordinarios.

–En la última pregunta quiero hablarle de futuro. Usted afirma que vivimos en una sociedad cada vez más envejecida. En 2050, una tercera parte de la población europea tendrá más de 50 años. ¿Qué hacer para que no envejezca nuestro cerebro?

–Es muy difícil tener pruebas científicas, pero parece que el ejercicio físico es muy importante. No evita el alzhéimer, pero la gente que practica ejercicio tiene mejor memoria y la gente que habla otro idioma, también. Personalmente, estoy envejeciendo e intento evitar pensar en ello.

Fuente: www.abc.es

Psiconeuroinmunología: Lo que el corazón quiere, la mente se lo muestra

Posted by on Enero 7, 2016 in cerebro, FM. Institute, Mario Alonso Puig, Monica García Fabregat, Psiconeuroinmunobiología | 0 comments

Psiconeuroinmunología: Lo que el corazón quiere, la mente se lo muestra

“Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretacion de la realidad”.

Entrevista al Dr. Mario Alonso Puig, Médico Especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo, Fellow de la Harvard University Medical School y miembro de la New York Academy of Sciences y de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia.

Hasta ahora lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios; ahora también lo dice la ciencia: son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo. “Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando”. Hay que entrenar esa mente.

Tengo 48 años. Nací y vivo en Madrid. Estoy casado y tengo tres niños. Soy cirujano general y del aparato digestivo en el Hospital de Madrid. Hay que ejercitar y desarrollar la flexibilidad y la tolerancia. Se puede ser muy firme con las conductas y amable con las personas. Soy católico. Acabo de publicar Madera líder (Empresa Activa) IMA SANCHÍS – 18/10/ 2004

– Más de 25 años ejerciendo de cirujano. ¿Conclusión?

-Puedo atestiguar que una persona ilusionada, comprometida y que confía en sí misma puede ir mucho más allá de lo que cabría esperar por su trayectoria.

– ¿Psiconeuroinmunobiología?

-Sí, es la ciencia que estudia la conexión que existe entre el pensamiento, la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano. Una conexión que desafía el paradigma tradicional. El pensamiento y la palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad (y ha sido demostrado de forma sostenible) de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos.

– ¿De qué se trata?

-Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto entreteniendo un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación delicada durante seis horas. El distrés, esa sensación de agobio permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación hormonal.

-Tiene la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y del aprendizaje localizadas en el hipocampo. Y afecta a nuestra capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas del cerebro más necesarias para tomar decisiones adecuadas.- ¿Qué tipo de cambios?

– ¿Tenemos recursos para combatir al enemigo interior, o eso es cosa de sabios?

-Un valioso recurso contra la preocupación es llevar la atención a la respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro. Favorece la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina y mejora la sintonía de ritmos cerebrales entre los dos hemisferios.

– ¿Cambiar la mente a través del cuerpo?

-Sí. Hay que sacar el foco de atención de esos pensamientos que nos están alterando, provocando desánimo, ira o preocupación, y que hacen que nuestras decisiones partan desde un punto de vista inadecuado. Es más inteligente, no más razonable, llevar el foco de atención a la respiración, que tiene la capacidad de serenar nuestro estado mental.

– ¿Dice que no hay que ser razonable?

-Siempre encontraremos razones para justificar nuestro mal humor, estrés o tristeza, y esa es una línea determinada de pensamiento. Pero cuando nos basamos en cómo queremos vivir, por ejemplo sin tristeza, aparece otra línea. Son más importantes el qué y el porqué que el cómo. Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando.

– Exagera.

-Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretacion de la realidad.

– Más recursos….

-La palabra es una forma de energía vital. Se ha podido fotografiar con tomografía de emisión de positrones cómo las personas que decidieron hablarse a sí mismas de una manera más positiva, específicamente personas con transtornos psiquiátricos, consiguieron remodelar físicamente su estructura cerebral, precisamente los circuitos que les generaban estas enfermedades.

– ¿Podemos cambiar nuestro cerebro con buenas palabras?

-Santiago Ramon y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906, dijo una frase tremendamente potente que en su momento pensamos que era metáforica. Ahora sabemos que es literal: “Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro”.

– ¿Seguro que no exagera?

-No. Según cómo nos hablamos a nosotros mismos moldeamos nuestras emociones, que cambian nuestras percepciones. La transformación del observador (nosotros) altera el proceso observado. No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos.

– ¿Hablamos de filosofía o de ciencia?

-Las palabras por sí solas activan los núcleos amigdalinos. Pueden activar, por ejemplo, los núcleos del miedo que transforman las hormonas y los procesos mentales. Científicos de Harward han demostrado que cuando la persona consigue reducir esa cacofonía interior y entrar en el silencio, las migrañas y el dolor coronario pueden reducirse un 80%.

– ¿Cuál es el efecto de las palabras no dichas?

-Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad, y eso se transmite: la percepción va más allá de la razón. Según estudios de Albert Merhabian, de la Universidad de California (UCLA), el 93% del impacto de una comunicación va por debajo de la conciencia.

– ¿Por qué nos cuesta tanto cambiar?

-El miedo nos impide salir de la zona de confort, tendemos a la seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos. Para crecer hay que salir de esa zona.

– La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente.

-Reaccionamos según unos automatismos que hemos ido incorporando. Pensamos que la espontaneidad es un valor; pero para que haya espontaneidad primero ha de haber preparación, sino sólo hay automatismos. Cada vez estoy más convencido del poder que tiene el entrenamiento de la mente.

– Deme alguna pista.

-Cambie hábitos de pensamiento y entrene su integridad honrando su propia palabra. Cuando decimos “voy a hacer esto” y no lo hacemos alteramos físicamente nuestro cerebro. El mayor potencial es la conciencia.

– Ver lo que hay y aceptarlo.

-Si nos aceptamos por lo que somos y por lo que no somos, podemos cambiar. Lo que se resiste persiste. La aceptación es el núcleo de la transformación.

Frases para tener en cuenta:

  • Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando
  • La palabra es una forma de energía vital
  • No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos
  • Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad
  • La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente
  • El mayor potencial es la conciencia
  • Lo que se resiste persiste
  • La aceptación es el núcleo de la transformación


Fuente: vidapositiva.com

Sindrome del salvador: la ayuda que no ayuda

Posted by on Diciembre 17, 2015 in BioNeuroEmoción, Conflicto emocional, Creencias, Creencias limitantes, Descodificacion biologica, Descodificación Dental, Descodificar, Desprogramar, Emoción, FM. Institute, Hipnosis Clínica Reparadora, Inconsciente, Interpretación de Rostro, Monica García Fabregat, Odontologia, Programas heredados, Programas Inconscientes, Psicogenealogia, Transgeneracional | 0 comments

Sindrome del salvador: la ayuda que no ayuda

Muy interesante artículo de El Mundo. Es importante entender que no somos quienes para ayudar si no se nos pide ayuda y sobre todo muchas veces por mucho que se haga de corazón, hacemos todo menos ayudarles….

Resolver los problemas de sus allegados les impide desarrollar la confianza en sus propios recursos

Libera a los demás de tu exceso de atención.

En su libro ‘El arte de amar’ E. Fromm dice: “Si un individuo es capaz de amar productivamente también se ama a sí mismo; si sólo sabe amar a los demás no sabe amar en absoluto”. El amor supone la capacidad de amar y ser amado. Si eliges este camino de doble dirección es probable que vivas más que otras personas, como descubrió el psiquiatra G. Vaillant.

Los cuentos infantiles nos enseñan que los príncipes azules rescatan damiselas en apuros y las cenicientas reconvertidas en princesas se entregan a ellos en cuerpo y alma. ¿Es amor saludable?

Ofrecer apoyo es un acto generoso de personas que quieren el bien del prójimo y pedir ayudar supone humildad porque significa admitir nuestras limitaciones. Una relación sana es flexible, unas veces tú ofreces apoyo y otras descubrirás al otro cuidando de ti.

Resolver todos los problemas de nuestros allegados no sirve de ayuda porque significa impedirles que desarrollen la confianza en sus propios recursos personales. Si haces los deberes de tu hijo para evitar la frustración de las malas notas conseguirás que se vuelva inseguro y apático porque superar retos es uno de los ingredientes que genera fortaleza y bienestar psicológico.

Pero hay un tipo de personas cuya misión es solucionar los problemas de los demás y pueden hacerlo incluso cuando no se solicita su ayuda. Su edad y sexo puede variar así como la relación que mantienen con el rescatado pero su lucimiento mayor se produce en relaciones de intimidad. Tienen una enorme habilidad para detectar individuos que sean compatibles con ellos, es decir, que hagan el rol complementario de víctima y que se muestren receptivos ante el furor resolutivo del salvador.

E. Karpman, discípulo de E. Berne, padre del Análisis Transaccional que estudia los juegos que practicamos con los demás, habla del “Triángulo dramático de las relaciones tóxicas”. Podemos interpretar tres roles en nuestra vida: el salvador, la víctima y el perseguidor o acusador. Estos papeles son dañinos cuando se activan de manera rígida y repetitiva.

JUEGO 1. SALVAR A LA VÍCTIMA

Lucía se siente orgullosa de llevar el peso de la economía en casa. Su pareja, Andrés, tuvo problemas con el alcohol y perdió su trabajo. Está recuperándose pero cada vez que habla de volver a trabajar ella le aconseja que no tenga prisa. Andrés da gracias de tener una pareja tan comprensiva. No sabe qué haría sin ella.

En estas relaciones se produce un juego de roles rígido y unidireccional. El salvador se identifica con un yo altruista y cuidador. Su contraparte es alguien más pasivo e inseguro.

Una visión más profunda nos habla del deseo de ser necesitado del salvador. Su miedo es que su compañero crezca y su labor no sea tan indispensable. Tiene su autoestima vinculada a la cantidad de cosas que hace por los demás y su altruismo es en parte un disfraz para ocultar el deseo de control sobre el otro. Esta relación es doblemente tóxica porque ni el salvador ni la víctima se ocupan de sus necesidades.

El salvador debe aprender a amar al otro sin querer dirigirlo y aprender a amarse más a sí mismo encontrando un espacio para ocuparse de sus sentimientos y sus necesidades. Sólo conociéndose más y abordando sus miedos podrá relacionarse con personas disponibles emocionalmente con las que pueda compartir en igualdad.

Deja de apadrinar. Necesitas amar al otro sin querer dirigirlo. Si buscas más amor, ámate más. Para ello puedes decir no algunas veces. Decide qué quieres hacer para ti: elige alguno de esos temas pendientes que arrastras año tras años y con tu ímpetu altruista llévalo a cabo.

Aprende a confiar. Sabemos que tienes buenas ideas y que eres un experto solucionador pero quizá tu pareja necesite encontrar su propio camino y equivocarse. Si no puedes confiar en la persona con la que estás es un signo inequívoco de que algo va mal.

Enfréntate a tus defectos. Ser un Superman es atractivo durante un tiempo pero a la larga te someterá a una presión constante porque generarás expectativas que no podrás cumplir. Es mejor humanizarse. Desdramatiza y responsabilízate de ti.

JUEGO 2. EL ACOSO DEL SALVADO

A Lucía le han ofrecido un nuevo trabajo. Ilusionada comunica a Andrés por primera vez su necesidad de apoyo en los asuntos domésticos y en la educación de su hijo. Él piensa que no es tan importante para ella como antes porque se siente amado gracias a su ayuda incondicional.

Una persona con el Síndrome del Salvador como Lucía dice sí al principio para salvar a los demás, luego lo hace por comprar la paz y evitar el conflicto y finalmente porque teme la respuesta del salvado. Andrés vivirá la autonomía del salvador como abandono y negligencia hacia él. Fácilmente se convertirá en perseguidor exigiendo su dosis de cuidados a través de la queja, la pena, la culpa, el ataque o la soberbia.

Cambiar este patrón de relación no es fácil para el salvador. Están acostumbrados a pelear con dragones sin desfallecer haciendo gala de una fuerza y una esperanza inquebrantable, así que aunque tengan experiencias que les indiquen que se están machacando o que la relación no puede continuar, suelen convencerse de que si aciertan en sus decisiones lograrán salvar la situación.

Sé consciente de tus emociones. Medita. Imagina que tienes delante de ti a una persona que amas ¿Qué sientes por ella? Y ahora imagínate a ti mismo. ¿Sientes lo mismo? ¿Si no te quieres a ti mismo cómo podrán hacerlo los demás?

Vuélvete egoísta. No pienses sólo en ti mismo pero sí primero. Esto liberará a los demás de tu exceso de atención. Es posible que se resista a este cambio ya que esto obliga a mover ficha. No eres imprescindible.

Busca ayuda. Es difícil romper esta dinámica tan asentada por uno mismo. Plantéate algo arriesgado como pedir ayuda. Habla con un amigo o acude a un terapeuta.

http://www.elmundo.es/vida-sana/mente/2015/12/17/56696e7046163f38468b468c.html

Los 12 mandamientos de la felicidad de Gretchen Rubin

Posted by on Diciembre 16, 2015 in Arbol Genealógico, BioNeuroEmoción, Conflicto, Conflicto emocional, Creencias, Creencias limitantes, Descodificación Dental, Descodificandonuestrabiologia, Descodificar, Desprogramar, Emoción, FM. Institute, Inconsciente, Monica García Fabregat, Psicogenealogia | 0 comments

Los 12 mandamientos de la felicidad de Gretchen Rubin

1. Sé tú mismo

Acepta qué te gusta y qué no te gusta. Puedes escoger lo que haces, pero no lo que no te gusta hacer.

2. Déjalo pasar

Ten perspectiva de las cosas. Recuerda que pocas cosas importan de verdad a largo plazo.

3. Actúa de la forma en la que quieres sentirte

La acción y el sentimiento van de la mano, y regulando nuestras acciones podemos indirectamente influir en nuestros sentimientos.

4. Hazlo ahora

Los estudios muestran que alcanzar un objetivo libera compuestos químicos en el cerebro que te dan placer.

5. Sé educado y justo

La vida es corta y nunca tenemos el tiempo suficiente para alegrar los corazones de las personas que viajan con nosotros.

6. Disfruta el proceso

Serás más feliz si encuentras la felicidad en el camino, en vez de esperar que esta aparezca cuando cumplas un objetivo.

7. Gasta

Descubrí que ahorraba mucho, incluso cuando no tenía sentido. Deja de atesorar y confía en la abundancia.

8. Identifica los problemas

Gran parte de la felicidad, al final, se reduce a la atención plena. Ten la disciplina para preguntarte qué es lo que realmente te está molestando.

9. Tómate todo menos en serio

Desarrolla un sentido de ligereza. No tienen tanto que ver con ser gracioso, sino más con ser capaz de divertirse.

10. Haz lo que debas hacer

Tanto en los asuntos difíciles como en los ordinarios, controla siempre lo que estás haciendo.

11. No eches cuentas

Evita apuntarte tantos en la vida. Inconscientemente sobrestimamos nuestras contribuciones a la vida de otras personas.

12. Al final sólo hay amor

Cuanto menos nos fijamos en las otras personas, menos satisfactorias son nuestras relaciones. Una forma fácil y obvia de probar el amor es prestar atención.

Fuente: el confidencial

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2015-12-16/esta-mujer-tiene-el-secreto-de-la-felicidad-y-empieza-por-algo-muy-sencillo_1120240/